No es aventurado aseverar,
con base en la literatura científica, que la
minería
constituye una de las actividades humanas más depredadoras de la
naturaleza, con efectos perdurables más agresivos, masivos y comprehensivos
que otras actividades extractivas, como la de explotación de hidrocarburos,
la
forestal, la pesquera, la agrícola o la ganadera.
La minería afecta el ambiente
desde el suelo y subsuelo hasta la atmósfera, incluyendo ríos, lagos, estuarios,
acuíferos, mares y bosques, planicies y montañas, pues genera una gran cantidad
de desechos sólidos, sobre
todo en forma de gases,
humos, partículas, aguas
residuales y jales.
ver Margarita Eugenia
Gutiérrez Ruíz y
"Manuel Moreno Turrent"
Los Residuos en la Minería
Mexican, INE |